Marianela Obando Valverde
Nutricionista, Nutri Fit
Comprar y cocinar...para ganar
La higiene en la nutrición deportiva
Cualquiera que sea la disciplina que usted practique, es de suma importancia que evite enfermarse ya sea durante los entrenamientos más importantes y, sobre todo, en vista de una competencia.
Por ello, se deberán seguir algunas normas básicas a la hora de comprar, guardar y preparar sus alimentos.
Lo primero es escoger un lugar adecuado donde hacer sus compras. Prefiera lugares que destaquen por su limpieza, donde vea productos frescos de alta calidad y donde sean vigentes normas higiénicas tales como el uso de guantes y gorros para quienes manipulen los alimentos. Un supermercado limpio, donde usted no perciba malos olores y que tenga variedad de productos frescos.
Dependiendo del tipo de comida que necesite, ésta tendrá su forma para escogerla, guardarla y prepararla.
Tome Nota!
Quesos y Productos Lácteos: Compre los que estén pasteurizados y bien empacados, que luzcan frescos y que no tengan olores rancios. Una vez en casa, deberán ser refrigerados inmediatamente y usados en pocos días después de su compra. Si los quesos no están empacados al vacío, lo recomendable es envolverlos en papel auto adherible y luego en aluminio para preservar frescura y textura.
Vegetales y Frutas Frescos: Fíjese en las señales características de la frescura, tal como brillo, color vivo, que no estén dañadas o rotas y que tengan una textura ideal para el tipo de alimento que está buscando. Según la fruta y el vegetal es importante que se mantengan a una temperatura optima, ya sea en refrigeración o en un medio ambiente fresco, limpio y libre de contaminación. Como consejo importante, los alimentos que necesitan refrigeración, siempre deben permanecer refrigerados y, si es posible, empacados individualmente. Nunca compre más de lo que pueda refrigerar apropiadamente o consumir rápidamente. El día de las compras, asigne tiempo para el lavado, la higienización y el almacenaje de frutas y vegetales.
Carnes: Su color rojo será la primera señal de su calidad. Evite comprar las que no tengan brillo, las que se vean “secas” y las de alto contenido de grasa visible. Prefiera los cortes magros. Compre carnes en supermercados donde no perciba ningún olor en ese departamento, y el personal use gabachas, guantes y gorros. Si no va a consumir estos productos en el lapso de un día, congélelos en recipientes adecuados en porciones separadas.
Pollo: Una vez más el brillo, un color rosadito y la textura de la carne es señal de que el producto es fresco. También es importante recalcar nuevamente las normas higiénicas del lugar donde se adquiera. El pollo es altamente perecedero por lo que el cuidado y la limpieza deberán existir también en casa a la hora de guardarlo y prepararlo. Congelarlo es óptimo si no va a cocinarlo en uno o dos días. Cocínelo inmediatamente después de que se haya descongelado.
Pescado y Mariscos: estos son los productos frescos más perecederos y de mayor cuidado. El olor “a mar” es una característica para tomar en cuenta a la hora de adquirirlos. El pescado entero deberá tener los ojos brillantes y los filetes y los mariscos en general, deberán tener una carne suave pero resistente al tacto. A la hora de guardarlos, hágalo inmediatamente en cuanto llegue a casa. Guárdelos por separado en contenedores o bolsas especiales para congelación. Cocínelos una vez descongelados y recuerde que ninguna carne o marisco debe volverse a congelar una vez que se ha descongelado, porque podrían contaminarse y contaminarlo a usted.
Es fundamental a la hora de preparar sus comidas, evitar la denominada “contaminación cruzada”. Por ejemplo, si usted ha picado pollo en una tabla, lávela con cuidado o bien use otra y otro cuchillo para picar vegetales. Por suerte, ahora se pueden conseguir tablas de colores para que usted asigne un color por cada grupo de alimentos como frutas, vegetales, carnes, pescado y quesos.
Cuando prepare las meriendas deportivas, realice un lavado eficiente de manos utilizando jabones bactericidas, guarde las meriendas en empaques separados y si se traslada a otros lugares lleve hieleras con suficiente hielo. Especial cuidado debe tener en el lavado de ánforas o caramañolas para contener agua, bebidas hidratantes y frescos. Sepárelas por color e higienícelas eficientemente porque podrían convertirse en focos de contaminación y ocasionar diarreas o cualquier otra dolencia.
Siguiendo estos principios básicos usted podrá comprar y cocinar...para ganar. |